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En pocos y simples pasos
se puede determinar el mejor producto para el asado del fin de
semana. En materia de vinos, hay tres reglas principales:
el mejor vino es el que
a uno le guste más. Siempre es materia subjetiva, no hay
normas inquebrantables.
el mejor acompañante del asado debe ser un vino argentino
y ser elegido cuidadosamente; debe estar en perfecto estado de
conservación al momento de comprarlo.
el vino más adecuado para el asado tiene que respetar
la ecuación buena relación precio-calidad. Un producto
excesivamente económico arruinará la ocasión.
Por el contrario, uno espectacular se diluirá en una comida
tan sencilla.
Algunos
consejos importantes:
las cepas que mejor combinan con las carnes son las tintas. Entre
ellas, se puede optar por un buen Malbec mendocino, un Cabernet
Sauvignon salteño o de Mendoza, inclusive un Syrah sanjuanino.
Es recomendable elegir
productos de tres o menos años de cosechados. Este dato
se observa en la etiqueta, que deberá consignar cosecha
2000 en adelante. Estos son vinos jóvenes, listos para
tomar.
No hay que arriesgarse
con vinos de guarda (para añejar). Las marcas comerciales
son infinitas, pero lo ideal es que el producto ronde la franja
de los ocho pesos. Según algunos entendidos, habría
que comprar vinos entre los 12 a 25 ? para acompañar dignamente
el asado?. Es recomendable elegir un Malbec con algunos meses
de añejamiento en roble. Los aromas del Malbec ?cepaje
emblema de la Argentina- recuerdan a la ciruela y frutas rojas
y van bien con carnes asadas.
Si se prefiere un vino
más complejo, que llene la boca y permanezca su sabor
durante unos minutos, un Cabernet Sauvignon será el adecuado.
Si es añejado en roble, será aún más
complejo, lo sentirá más denso en la boca por la
presencia de taninos e inclusive percibirá un sabor a
vainillas y a ahumado.
Antes de comprar, tenemos
que verificar cuántas personas asistirán al asado.
Lo primero será averiguar cuántos invitados beben
vino, ya que en función de los comensales será
el monto de la compra.
Otro punto importante
es controlar cuál es el presupuesto del que dispone; eso
determinará el tipo y el precio de los productos. Por
último, hay que disponer el espacio suficiente en la casa
para acomodar las botellas. Un punto importante aquí es
no dejarlas cerca de fuentes de calor, como un horno, ni de vibraciones,
como arriba de la heladera o el freezer. Tanto el calor como
las vibraciones afectan al vino.
La
compra
Primero debemos decidir dónde se hará la compra:
la mayoría de las marcas las encontraremos en supermercados.
Sin embargo, es preferible hacerse un viajecito hasta un lugar
especializado, como las vinotecas.
De esta manera, nos aseguramos
de que el producto estuvo conservado en condiciones óptimas,
resguardado de la luz, el calor y a temperatura adecuada.
En segundo lugar, hay
que elegir la botella cuidadosamente. Hay que observar la cápsula
y cerciorarse de que no esté rota, porque podría
haberse colado humedad en el corcho, malogrando el vino.
Para ver mas detalles
sobre que cosas hay que tener en cuenta a la hora de la compra,
visitá mi guía sobre cómo comprar un vino.
Consejos
para la comida
En plena faena del asado, lo primero es descorchar con anticipación.
No abra las botellas al momento de servir: el vino debe oxigenarse,
por lo tanto es recomendable descorchar unos 10 minutos antes.
Luego, compruebe que las copas estén limpias. Finalmente,
lo más importante: que el anfitrión y los comensales
disfruten del vino elegido. |